Fundación Tercer Tiempo, Rugby para la Reinserción

El objetivo principal de esta organización es “la reinserción social de aquellas personas que se encuentran en conflicto con la ley penal o bien en un estado de vulnerabilidad social, utilizando como medio la práctica del Rugby, y pretendiendo a través de ésta inculcar, los valores del trabajo en equipo, solidaridad, respeto y esfuerzo, que […]

17.09.21

Fundación Tercer Tiempo, Rugby para la Reinserción

El objetivo principal de esta organización es “la reinserción social de aquellas personas que se encuentran en conflicto con la ley penal o bien en un estado de vulnerabilidad social, utilizando como medio la práctica del Rugby, y pretendiendo a través de ésta inculcar, los valores del trabajo en equipo, solidaridad, respeto y esfuerzo, que este deporte pregona”.

“No es caprichosa la elección del Rugby, el respeto al árbitro, la honestidad para con el adversario y el apego a las reglas del juego, nos parecían la excusa ideal para intentar abordar las múltiples problemáticas que atraviesan a las poblaciones privadas de la libertad”.

En el marco del mismo mundial de Rugby, recibimos en nuestra cancha de la Unidad 6, a representantes de los All Blacks, selección de Nueva Zelanda. La actividad se realizó en el marco del evento solidario y deportivo que la World Rugby realiza en cada localidad que visita

En la actualidad están desarrollando su proyecto en cuatro (4) cárceles de la ciudad de Rosario y sus alrededores, Unidad Penitenciaria N° VI de la ciudad de Rosario, Unidad Penitenciaria N° XI de la localidad de Piñero, Unidad Penitenciaria N° XVI de la ciudad de Pérez e Instituto de Rehabilitación del Adolescente de Rosario (IRAR). También cuentan con un espacio de practica extramuros en el polideportivo municipal de la ciudad de Rosario, “allí seguimos el abordaje mediante el rugby fundamentalmente con nuestros equipos profesionales de los jugadores pero también con sus familias”.

“Nuestro trabajo comenzó en el año 2016, a partir de la inquietud personal de dos profesores que comenzaron a llevar una pelota de Rugby a la unidad penitenciaria Nro 6 de la ciudad de Rosario. Esta inquietud estaba motivada por las ganas de colaborar ante la difícil situación social, de pobreza, desempleo, marginalidad y violencia, que atravesaba y que aún atraviesa nuestro país. Comenzamos con prácticas de frecuencia semanal, donde obtuvimos un notable interés y compromiso por parte de los internos, y una muy buena aceptación y colaboración por parte del servicio penitenciario”, cuentan sus integrantes.

La “Fundación Tercer Tiempo – Rugby para la Reinserción” (Personería Jurídica N° 178/2017), mantiene con el gobierno de la provincia de Santa Fe un convenio de fomento y colaboración con los Ministerios de Desarrollo Social, de Seguridad y de Justicia y Derechos Humanos de la Provincia de Santa Fe. Es a partir de este convenio que lograron incorporar mayor cantidad de profesores, días de prácticas, ampliaron las unidades penitenciarias en las que intervienen, y comenzaron a trabajar con un equipo interdisciplinario propio, fundamental para el abordaje de la problemática.

“Pensamos que el Rugby puede ser una excusa, una herramienta, una manera de acercarnos, pero que inevitablemente debemos trabajar de manera integral y articulada con un equipo que pueda desplegar estrategias de intervención concretas en materia de reinserción, articulando con los distintos espacios y políticas públicas”, cuentan.

“Creemos que la problemática es muy compleja, y que las respuestas a la cuestión no pueden darse sólo desde el derecho penal o la justicia, sino que el desafío pasa por incorporar el tema a las políticas sociales. Entendemos que estas políticas son la herramienta del Estado para dar respuesta a las problemáticas sociales, pero que a su vez es necesario pensar abordajes que incluyan al llamado tercer sector; las organizaciones sociales, el sector de la sociedad civil, tiene ideas, herramientas, metodologías propias, inserción en la comunidad, cercanía con la población objetivo, y es partícipe fundamental en el desarrollo de las políticas sociales actuales.


Esto nos enfrenta al desafío de realizar un diagnóstico social lo más completo posible, indagar en los factores de riesgo, las causas, los elementos familiares, los espacios microsociales, barriales, los vínculos con pares, las subjetividades en juego, los actores políticos, económicos y sociales, y el contexto más amplio en el que se enmarca nuestra práctica. A partir de allí, abordar estrategias de inclusión social de manera integral, apelando al acceso a derechos fundamentales, necesidades básicas y la participación ciudadana, entendemos que es primordial para la tarea que pretendemos encarar”, concluyen desde la Fundación.

“Al inicio éramos unas pocas personas que tenían una idea, hoy nos constituimos en un plantel con más de treinta 30 personas, entre profesores y profesionales de diversas áreas que todos los días de la semana asistimos a las unidades penitenciarias. Con el objetivo de intervenir sobre la problemática de reinserción de los jóvenes con los que trabajamos, entendemos que la sola privación de la libertad no tiene una relación lineal con la no reiterancia delictiva, es necesario abordar en profundidad la situación de esta población cuya denominación de “peligrosidad” no es más que una construcción social y por lo tanto es factible de ser revertida. La criminalidad vinculada a las situaciones de exclusión, es una construcción social, puede ser revertida en la medida que se atiendan necesidades y carencias y que se ofrezcan alternativas de nuevas prácticas que desarrollen potencia y recursos en el sujeto que delinquió, le ayuden a superar déficit y carencias y así acompañarlo para reducir su deterioro y su situación de exclusión, a través de experiencias y de proyectos de vida alternativos, potenciando recursos y factores protectores”.

Actualmente estamos trabajando con una población de doscientos cincuenta (250) internos y 25 que actualmente recuperaron su libertad lo que hace un total de 275 personas aproximadamente.

Durante el año 2019, continuamos avanzando en la práctica de rugby en las unidades penitenciarias, aumentando la frecuencia de trabajo en la unidad N°11, y en la unidad N°16. También sumamos un día más de trabajo en el Polideportivo 7 de Septiembre con el Programa Nueva Oportunidad.
Realizamos un nuevo partido en el Hipódromo, donde participaron sólo “Los Gladiadores” del Programa Nueva Oportunidad, con el equipo “Rosario Classic”.

Este partido tuvo una particularidad, se convocó a que el público trajera a modo de colaboración, leche en polvo o larga vida para un comedor. Esta es una idea que veníamos trabajando hace tiempo, en la que los participantes del Programa Nueva Oportunidad Rugby se movilicen en una actividad solidaria hacia la comunidad. La leche que recibimos en el partido fue entregada por los mismos jóvenes en otro día de acción solidaria, a la Copa de Leche “Gladiadores de Triángulo”, ubicada en el distrito noreste de la ciudad. Esa jornada permitió no sólo que los jóvenes vayan a entregar los productos que pudieron reunir en su partido, sino que también posibilitó el encuentro con otra organización social, con jóvenes de otro curso del Programa Nueva Oportunidad (ya que en el mismo lugar de la copa de leche se dicta un curso de peluquería).

Esta acción con fines solidarios significó una marca importante para el grupo, permitiéndoles crecer como equipo y sentir que podían realizar acciones de ayuda y colaboración hacia las personas que sufren necesidades, aun cuando ellos mismos también se encuentran en la misma situación social. Esa copa de leche es llevada adelante por la familia de uno de los internos de la unidad N°6 y que participa de los talleres de rugby. Fue un encuentro en el cual pudimos intercambiar experiencias, sentimientos, inquietudes, alegrías y lo principal, proyectarnos en un futuro como un grupo que colabore activamente en este tipo de actividades.